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06. Parásitos, depredadores y longevidad

El coyote Canis latrans, al igual que el resto de los depredadores naturales, son indispensables, para garantizar la sanidad y calidad de las poblaciones silvestres de venado cola blanca en los ecosistemas naturales.Aunque el venado cola blanca puede ser afectado por una gran diversidad de parásitos (internos y externos) y enfermedades, cuando las condiciones del hábitat son buenas y la “capacidad de carga” no ha sido excedida, por regla general, son animales sanos.

Algunos de los parásitos más comunes son la garrapata del género Boophilus y la larva de la nariz del género Oestrus. En hábitats mal manejados (con sobrecarga animal), el venado cola blanca puede ser susceptible incluso a enfermedades virales importantes como la “epizootia hemorrágica” (EHD) y la denominada “Lengua azul”. Enfermedades bacteriales como la “Leptospirosis”. También pueden ser parasitados por lombrices y cisticercos o tenias.

Durante sus primeros seis meses de vida, su principal depredador es el coyote Canis latrans, y en menor escala, el gato montés Lynx rufus. El impacto de depredación es mayor, en hábitats mal manejados y/o de baja calidad. El otro depredador importante es el puma o león americano Puma concolor, que sólo en casos de mal manejo del hábitat, puede representar un problema serio para el futuro de la población.

Lo que es importante dejar en claro, es el hecho de que , todos estos depredadores naturales, con los que ha coexistido el venado cola blanca a lo largo de su historia, constituyen una parte fundamental y necesaria para garantizar el equilibrio, la calidad y la conservación de los ecosistemas naturales, razón por la cual, deben de ser conservados para beneficio de las propias poblaciones silvestres de venado cola blanca.

El venado cola blanca puede llegar a vivir 9.5 años de edad o más; siendo su edad promedio en hábitats naturales, alrededor de 7.5 años de edad.

Por su importancia ecológica, todos los depredadores naturales sin excepción, están protegidos por la legislación mexicana, y por esta razón, no pueden ser cazados o eliminados indiscriminadamente; sin embargo, cuando se justifica, es posible su aprovechamiento a través de la caza deportiva, lo que incrementa las opciones de servicios cinegéticos.

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