TERRENO RUSTICO ,CORRESPONDIENTE A LA SUB-DIVICION DE UN PREDIO MAYOR .
DENOMINADO "CAÑADA VERDE .
Y SE LOCALIZA A LA ALTURA DEL KILOMETRO 105 DE LA CARRETERA TIJUANA -MEXICALI.
DENTRO DE LA JURIDICCION DEL MUNICIPIO DE TECATE, BAJA CALIFORNIA
SUPERFICIE DE 9,300.00 M2
VALOR X METRO CUADRADO ES DE UN DOLAR.
PROPIO PARA CAVAÑA O RECREO .
kiki_construccionrustica@hotmail.com
ensenada baja california
telefono (646) 1722291
cel.(646)1378600
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En un mundo perfecto, no habría razón para escribir este artículo, lamentablemente, no vivimos en un mundo perfecto. No importa que tan consientes estemos, hablando en términos de cacería, hay un momento en la vida de todo cazador, en que nuestro disparo no sea lo que esperamos. Un momento en que los que cazamos, entraremos en desesperación y remordimiento, esperando poder repetir el disparo, pero no podemos.
Cuando momentos antes, la presa posa orgullosamente frente a nosotros, no ha habido mayor honor, la caza, larga y llena de aventura, ha casi acabado. Todas esas semanas de anticipación, esos años de práctica y días de deseo, toda la esperanza… el fin estuvo tan cerca. Y luego, después de sentir nuestros dedos alrededor de la presa, todo se pierde. En un abrir y cerrar de ojos, el gran honor se convierte en una gran responsabilidad.
Esperanza y desesperanza, vida y muerte, éxito y fracaso, el cazador no puede conocer uno sin conocer el otro, ambos lados deben existir. Bueno, dejando la filosofía a un lado, para el cazador solo existe la realidad del animal herido que tiene que encontrar y una cacería que terminar.
Sentir remordimiento, después de un disparo que resulto en un animal herido, no se puede evitar, todo cazador debe sentirlo o esa persona no es cazador, pero el sentimiento no puede regir sobre las reacciones del cazador. Lo que el cazador haga, en los segundos, minutos, horas y días que siguen al disparo fallido, va a determinar si el cazador va a revivir el remordimiento cada vez que recuerde la cacería o va a encontrar al animal.
Por alguna razón hicimos un mal disparo, pero no es momento de analizarlo, después vamos a tener tiempo de sobra, en lugar de eso, inmediatamente después del disparo, el cazador debe de reaccionar. Pero, ¿Qué hay que hacer? Hay dos puntos de vista respecto a la decisión que sucede después del disparo.
El primer punto de vista dice que no hagas nada y espera a que el animal se entuma, luego sigue el rastro de sangre y rastrea la presa hasta donde se encuentra. Si tan solo fuera así de simple. Lamentablemente no. Si hay ocasiones en que debes de esperar a que el animal se eche y se entuma, solo que esta decisión depende de donde le diste al animal, por ejemplo si le diste en la panza, en otras palabras lo “panceaste”, la respuesta es sí, debes esperar a que se eche y entuma. Por lo regular con este tipo de disparo, el animal no avanza mucho antes de echarse, y después de un rato se entume y queda incapacitado para moverse. Dependiendo de donde le hayas pegado, el tiempo de espera puede llegar a ser de hasta unas 6 horas o incluso al siguiente día. Por lo regular si cazas con arco, es más fácil identificar donde pegaste y qué tipo de órgano dañaste al momento que atraviesa la flecha, claro esto lo haces al momento de encontrar tu flecha y ver los residuos de sangre, pelo y/o carne que quedan sobre de ella.
Los animales que son heridos de esta manera, son perfectamente capaces de eludir al cazador por horas, esto se debe a que la adrenalina provoca que el animal de todo de si e ignore su herida. Así si el cazador decide seguirle el rastro inmediatamente después del disparo, lo único que va a lograr es que cuando se esté aproximando al lugar donde se echó la presa, la espante, se levante y se eche a correr, sin darle tiempo para que se entuma y sin darle oportunidad al cazador para que lo remate. Es en estos casos cuando hay que tomarnos unas horas para darle tiempo a la presa de que se eche, se entuma y de esta manera asegurar la presa.
El segundo punto de vista dice lo contrario, sigue al animal herido inmediatamente después del disparo. Ciertamente esta es la reacción natural de todo cazador. Y lo crean o no, esta frecuentemente es la decisión correcta a seguir. Por lo regular un animal que es mal herido, se encuentra más susceptible en los primeros minutos después del disparo. Tal vez porque el animal este en shock, no sé, lo que sí es un hecho es que en la gran mayoría de los casos donde hay un animal herido, el animal es recuperado con más frecuencia si se sigue inmediatamente.
Por ejemplo, supongamos que están cazando oso, y lo hieren. Si literalmente corres al lugar donde le disparaste y te detienes a escuchar. Es muy probable que ubiques su posición ya que un animal herido no se mueve tan silenciosamente y va rompiendo ramas, lo que lo delata. Una vez que conoces la ubicación y la dirección en la que se va moviendo, síguelo, con el arma lista para disparar. A esta técnica se le llama rastreo de sonido y funciona muy bien donde el monte esta denso. Si puedes escuchar el oso delante de ti, sabes que no se encuentra detrás.
Por lo regular las especies peligrosas van a huir del sitio y luego esperar por la cosa que los lastimó. Los leones son muy conocidos por atacar a su atacante. Bueno, siguiendo con la persecución, si vas siguiéndolo por el sonido que genera, vas a tener una clara idea de donde se detiene el animal herido y no va a ser más peligroso que si encuentras al animal después de haber esperado unas horas para como en este ejemplo encontrarte con un oso herido y muy enojado.
En este tipo de rastreo, el factor miedo es alto, (sobre todo si estas siguiendo a una presa peligrosa) especialmente si el oso se detiene y no se oye ningún sonido. Por lo regular cuando esto sucede y tu continuas aproximándote al animal, lo siguiente que escuchas es su respiración, lo cual te sigue dando una idea de donde se encuentra. Bueno, esta opción es para aquellos cazadores que disfrutan vivir al extremo y son adictos a la adrenalina, sobre todo si están tratando con animales peligrosos.
Continuando con el ejemplo de los oso, ellos no dejan mucho rastro de sangre, la capa de grasa y su denso pelaje oculta el flojo de la sangre de las heridas. Miembros de la familia de los venados no tienen esta capacidad natural, pero por el otro lado, como todos los animales salvajes, tienen la habilidad de que su sangre coagule muy rápido. Y así las heridas dejan de sangrar si el animal se detiene a descansar y recuperarse.
Si aplicamos es síguelo inmediatamente. Por ejemplo si un venado es herido, por ejemplo en la pierna, posiblemente va a sangrar mucho y va ha ser rastreable, pero solo mientras la sangre no coagule. En ese punto, el rastro de sangre desaparece como por arte de magia y el animal se pierde. Sin embargo para que el mecanismo de coagulación haga efecto, es necesario que el venado se detenga y se eche para que el proceso de sanación comience.
Eso me sucedió en una ocasión y tengo el video para probarlo. Ver video aquí. Cuando hice el disparo, me tomé mi tiempo para buscarlo, y cuando llegué al lugar, solo encontré una gota de sangre. Como el terreno hacia donde corrió tenía mucha piedra, no pude encontrar huellas de sus pisadas, después de un rato de buscarlo, lo levante de donde estaba echado y tuve oportunidad de hacer un segundo disparo, obteniendo la tranquilidad de haber recuperado mí presa.
Tuve suerte de recuperar a mi presa, pero que sucede si después de esperar varias horas antes de iniciar la búsqueda y seguir el rastro de sangre, que muy probablemente nos llevé al lugar donde se echó el venado, solo para darnos cuenta que hay una cama vacía y que gracias a que su sangre coaguló, esa cama es lo último que vamos a ver. Y por lo tanto habremos perdido una presa.
Si el cazador sigue al venado enseguida después de que lo hiere, la herida se va a mantener abierta y sangrando. El venado va a tratar de echarse muchas veces pero el determinado cazador va a seguir alcanzando al venado y ocasionando que se levante y así impidiendo que la herida coagule. Y si, el venado va a escuchar al cazador y se va a esconder, pero eventualmente y dependiendo de la severidad de la herida, el venado va a cometer un error dando una segunda oportunidad al cazador para corregir el error.
Habrá momentos en los que un para un cazador que sigue el rastro de sangre, todo parezca perdido, tanto el venado como el rastro. O podrá haber un buen rastro de sangre y nada más allá. Muchos cazadores se rinden en este paso, creyendo que no hay oportunidad de encontrar un animal herido si no hay camino que seguir. Siempre hay un rastro, los venados no vuelan, tienen que pisar en el suelo como tú o yo. Tienen que dejar un rastro.
Una vez que el cazador se da cuenta de esto, el problema tiene solución, no es una solución sencilla, pero se puede solucionar. En una ocasión seguí el rastro de un venado por varios cientos de metros, fue sencillo y no tomaba mas de dos o tres minutos encontrar la siguiente mancha de sangre. Y de repente, nada. No sangre, no huellas, nada. Era como si el venado hubiera volado.
Busque como por una hora por algún rastro de sangre y estaba listo para irme cuando hice un último círculo alrededor de la última señal. Fue en este círculo de casi 40 metros de radio que encontré una huella apenas visible que parecía haber sido hecha por un venado corriendo. 15 metros más allá de esa huella encontré otra y otra.
Las huellas estaban a 90° de la dirección original del venado. Seguí esas huellas por más o menos 300 metros sin ver una sola gota de sangre, y ahí estaba el venado, muerto sobre el camino sobre el que iba huyendo.
Los animales heridos tienen unos cientos de años de evolución, y han sido rastreados por mejores predadores que nosotros y podrán hacer milagros para mantenernos lejos de su rastro, pero el hecho es que los venados no vuelan. Tienen que dejar algún tipo de rastro.
No te rindas. La responsabilidad de encontrar al animal lo exige.
mis malas experiencias
es cierto lo que comentas lo vivi en carne propia e tanido 4 oportunidades en mi vida(en arreadas)la primera el disparo lo hice y no pege yo me di cuenta perfectamente,el segundo disparo lo hice a un macho corriendo y me diverti bastante pues pude ver como las postas de mi escopeta pegaron atras de el cuando yo apunte a la cabeza sorprendente la velocidad del venado pero no senti remordimiento alguno mas que coraje conmigo mismo por fallar pero feliz porque los animalitos hivan a vivir ahi aplique un refran de casador que me enseñaron(mi padre) talvez lo conoscas BIEN MATADO O BIEN ERRADO pero la tercera es la peor de mis experiencias ya que el venado al disparo hasta lo avente y solo me dejo rastro y pelos lo tratamos de seguir encontramos sangre pero el guia se nego a continuar la busqueda y ahi senti el remordimiento del que hablas creeme se siente gacho dejar un animal herido la ultima oportunidad que tube fue con un arma prestada la cual sin saber no detonaba tube que darle 4 martillasos al cartucho hasta que disparo dandole en el brazuelo pero por las ramas solo una posta lo pego salio corriendo pero no desespere hasta que vineron a ayudarme a buscarlo cerca 30 metros encontramos rastro pero sin sangre avansamos otros 10 metros y solo una rama embarrada de sangre poca pero nos dio confianza lo encontramos bajo una cubata senti un gran alivio y emocion mi primer trofeo